Pequeño y viejo estilo

Este pequeñín será el vocero de algo que se está preparando. Notese el acabo sublime de las líneas profundas resultado del escaneo de la hoja de una agenda. Qué exquisito.

Ilustron blanco y negro
“Caballero robot con espada a lápiz” JAJA

El hombre es el lobo del hombre

En el mundo viven aproximadamente un total de siete mil millones de personas. La cifra total va en aumento día con día y el número de decesos, aun con guerras y todo, se mantiene en menor cantidad que el número de gente que viene a vivir al mundo. Por un lado positivo se le debe tener mucha gratitud y respeto a las ciencias que han favorecido el desarrollo de tratamientos eficaces contra las enfermedades que en su momento daban pases al otro mundo por montones. Lo que antes mataba a cientos ahora sólo puede causar como máximo un malestar menor, un rato en cama, un dolor por la inyección, una leve picazón o irritación.

La especie humana se considera a sí misma como los seres vivos dominantes del planeta, muy por encima de las demás especies animales y seres vivos con los que comparte el mismo mundo. Su posición está determinada por el elemento racional que posee y que le capacita para adaptarse a cualquier ambiente. La humanidad posee una inteligencia más desarrollada, una conciencia valorativa, una voluntad propia y una capacidad de reflexión que ningún otro ser de este mundo tiene. Todas estas potencias le han permitido al hombre no depender totalmente de la capacidad de adaptarse al ambiente, puede incluso modificar su entorno si así lo desea. El hombre ya no necesita adaptarse a los climas y las regiones, ahora puede controlarlas y modificarlas para que sean como mejor le convenga.

La evolución fue generosa con la raza humana, puso el camino para que se volviera el ser vivo racional  que ha dominado todo lo que le rodea gracias a su habilidad intelectual, al desarrollo de la ciencia y la tecnología. Pero aún después de que el hombre ha logrado dominar casi todo, no ha logrado un autodominio de su persona, ni un dominio total de sus actos, todavía sigue dando soltura a sus pasiones y muchos de los actos que realiza por esta “soltura” no han traído muchos beneficios.

Es muy común que el afán de poder y riqueza llene el corazón del hombre, que irónicamente los concibe como verdaderos fines que le proveerán de una “felicidad”. Regularmente ciega la mente humana que en el proceso de búsqueda y obtención de aquellos falsos valores es capaz de olvidarse a qué especie pertenece para volverse una verdugo de los de su misma especie y darle cumplimiento así a la frese de Thomas Hobbes, aquella que dice “el hombre es el lobo del hombre”.

No queda de otra, el único ser vivo más peligroso para la raza humana es el mismo hombre. Incluso con la misma habilidad cognitiva desarrollada no ha logrado controlar el gen de Ares, ese pequeño instinto violento en el hombre. No ha existido una época donde la guerra o el conflicto no esté a la espera para entrar en acción. Y aunque existan grupos pacifistas o se hagan tratados sobre la paz, todo ser humano tiene un instinto de supervivencia que siempre chocará con el instinto de supervivencia de alguien más dando como resultado un choque violento.

 La violencia se usa para defender, para proteger, pero también para obtener, para destruir, para conservar. Siempre la lucha queda como última instancia, cuando las palabras ya no tienen efecto. A veces es el recurso que se usa ante del diálogo. Se vive el impulso y se rechaza la razón. Y no hay culpa de parte de nadie porque el ser humano es tan corruptible como perfectible, dotado de la capacidad de crear y hacer el bien, pero también de destruir y cometer los actos más inmorales, malévolos y viles que se pueda idear.

 ¿Es una condena a la que nos ata la libertad? ¿No sería mejor una existencia sin libertad real y consciente, sin  voluntad de por medio? ¿No viven mejor y en paz las bestias que viven sin libertad, voluntad y razón? ¿No es visible en el mundo la cantidad de daños que han provocado las malas decisiones de unos?

Existen siete mil millones de oportunidades para hacer el bien, pero también el mismo número de posibilidades de hacer el mal. Tal vez tú no puedas controlar las acciones de las seis mil novecientas noventa y nueve millones novecientas noventa y nueve mil novecientas noventa y nueve de personas que no son tú, pero sí puedes controlar tus actos, depende de ti si quieres que sean bueno o malos.

Dispensen el numerote anterior, lo pude poner en dígitos, pero me arriegué, me arriesgué. Gracias por venir, gracias por leer.

Relatos fuera de este mundo 1

Todos en Nurim conocen la historia de la pequeña y magna Edina, aquella a la que algunos llaman la Iluminada y otros la Salvadora. Su historia comienza en una época antigua, mi gente, los habitantes de Nurim se consideraban personas de un gran espíritu, siempre fieles a lo que marcaban los Buenos Dioses. Los antiguos pedían a los Buenos Dioses por el bienestar, y los Creadores correspondían esa confianza con alimentos abundantes, paz y bienestar. La bendición de los dioses fue tanta que pronto se formaron los más grandes imperios antiguos de mi mundo. El poder mi civilización se extendió por todos los territorios, el desarrollo se volvió el estado común de la vieja cultura, pero con el poder y la prosperidad vino la confianza ciega en los seres terrenos y el olvido de los seres estelares.

Llegó el momento en que, confiados en la potencia de sus capacidades, los antiguos desconocieron el apoyo de aquellos que lo brindaron sin pedir nada a cambio, los ancestros ignoraron a los dioses. Pero la Línea era clara, en ella se mostraban las normas y los pactos que debían seguirse para recibir el buen consejo de los dioses, en ella los Protectores dejaron los pasos a seguir, y los castigos para aquellos que se desviaran de la Línea. Los Buenos Dioses no sólo daban abundancia al mundo, también lo protegían de los Malos Dioses.

Los Voceros pregonaron el crimen de la traición cometida contra los Buenos Dioses. De las profundidades de la meditación determinaron que el mundo sería testigo del castigo del cielo. Nadie prestó atención. Los ritos cesaron, los cantos callaron, los bailes quedaron quietos, los templos quedaron vacíos y el mundo festejó la nueva era sin dioses. Cuando los festejos estaban en su máximo furor, la maldad cayó sobre el mundo.

Los Malos Dioses se hicieron presentes liberando el mal del mundo, los terremotos sacudieron los palacios convirtiéndolos en la graba más pequeña, el agua del mar inundó las torres más altas ahogando a los infames, los fuegos surgidos de la nada arrasaron las cosechas. Con miedo y falso arrepentimiento la gente clamó a los dioses, pero sus ruegos fueron nada efectivos.

Cuando el mundo detuvo su ira, las bestias surgieron del interior del planeta y devoraron toda la vida verde que tuvieron a su merced. La enfermedad se dispersó como un viento fuerte y la muerte comenzó a tomar las vidas sin hacer pausas. Las grandes ciudades quedaron vacías y los pueblos más pequeños se llenaron con la migración de los sobrevivientes.

La pequeña Edina, la hija menor de su familia, observó con horror todo el sufrimiento que azotaba el mundo, sus padres enfermos, sus hermanos atormentados por las bestias, y la falta de los Buenos Dioses. Cuando se supo en su pueblo que las bestias marchaban hacia ellos, ella salió, subió a la montaña más alta de su región y cantó los Coros Sagrados durante un día y una noche para pedir a los Buenos Dioses su ayuda, pero los Buenos Dioses callaron. Cuando su padre murió por la enfermedad, ella ejecutó los Ritos Sagrados durante un día y una noche para pedir una vez más por su familia y el mundo, pero los Buenos Dioses callaron. Cuando su pueblo comenzó a caer bajo las garras de las bestias, ella realizó las Danzas Sagradas durante un día y una noche, pero los Buenos Dioses callaron.

Consumida por el cansancio, la tristeza y el miedo, la pequeña Edina cayó por el hambre y la sed, junto a ella, su hermana la mayor le pidió que detuviera sus actos considerándolos tontos e inútiles, “Aquellos dioses a los que adoras son crueles”, le aconsejó su hermana, pero la pequeña Edina, viendo el fin acercándose optó por danzar una vez más, “los dioses son buenos, pero también justos”, bailó, danzó y cantó una vez más. Las bestias rodearon el pueblo y casi como si sintieran el ofrecimiento a sus enemigos, los Buenos Dioses, se encaminaron directo hacia la cima de la montaña, listos para devorarla. Cuando estuvo rodeada, cuando su mundo estaba al borde del colapso, cuando su hermana y el resto de su gente perdió la fe y la esperanza, la pequeña dio el último giro, recitó el último verso y con lágrimas y sufrimiento, ofreció su vida como sacrificio. Rodeada por las bestias, la última lágrima corrió por su rostro. Y los Buenos Dioses respondieron.

No había registro parecido en la Línea sobre lo que ese día sucedió, sobre la forma poderosa en la que los Buenos Dioses se hicieron presentes en la colina, conmovidos por el sacrificio de la pequeña Edina. Los Buenos Dioses compungidos y conmovidos sometieron a las hordas de bestias asesinas y las arrojaron a su lugar de prisión, curaron a los enfermos, detuvieron los terremotos, devolvieron las aguas a sus niveles, hicieron brotar cosechas tan abundantes como nunca antes, y cuando el mundo el mundo estuvo nuevamente en paz, dieron a la pequeña Edina el regalo más sublime, hincados ante ella pidieron perdón y confesaron su vergüenza, como pago y retribución por el noble sacrificio le dieron las Gracias de los Dioses, ese día la pequeña Edina fue honrada y se convirtió en la primera Portadora para los Dioses. Su nombramiento la volvió la principal dirigente y guía en la reconstrucción del nuevo mundo.

Edina cumplió con su labor durante toda su vida, hasta que llegó el día de reunirse con Todo. Antes de su muerte, agradeció a los Buenos Dioses por la Vida Madre y entregó la Gracia de los Dioses a una sucesora. Esta tradición continuó hasta que el mundo fue demasiado grande para una sola Portadora, así fue como la Gracia se dividió y se nombraron a nuevos Portadores que seguían las directrices de la Portadora Suprema. Así, Nurim volvió a sus tiempos de paz, sólo hasta que se cumpliera el día en que los Buenos Dioses guerrearan por última vez contra los Malos Dioses. En ese día los dignos Portadores tomarían lugar en la lucha en contra de las fuerzas de los Malos Dioses, y todos, siguiendo el ejemplo de la gran Edina, darían y sacrificarían su vida por el bien del mundo…

Fue la historia de Edina la que me conmovió, fue su ejemplo el que me motivo a estar aquí. Es mi deber prepararme para estar a la altura y ser un digno Portador de la de Gracia. Es mi deber proteger mi mundo.

EL ARTE DE VIVIR

Hace un buen rato que no sabía realmente cómo seguir con esto del blog. Yo no sabía qué tipo de temas debía tratar en la categoría formal, como no me decidía por un tema que me llamara la atención, al final tomé la decisión de escribir un mini ensayo dividido en partes. El número dependerá del agregado que venga a futuro, pero en general se trata sobre reflexiones personales sobre el vivir. Me inclinaba un poco por poner “buen vivir”, pero en estos tiempos es muy complicado determinar qué sería el buen vivir, puesto que para unos el buen vivir sería tener un buen sueldo y un buen trabajo, para otros podría ser una vida saludable, sin importar si se tiene o no los recursos económicos de sobra.

Cuando estudiaba la licenciatura, el profesor de Cuestiones de Ética nos pidió escribir una ponencia para evaluar la materia. En esa ponencia debíamos demostrar que verdaderamente habíamos comprendido los contenidos de la misma. Mi intelecto me llevó a realizar la ponencia como una especie de “resumen” en el que tocaba algunos puntos primordiales de cada uno de los autores que se habían puesto como objeto de estudio. Una tarea que no fue sencilla, puesto que los autores a estudiar eran personajes como Aristóteles, Kant, Habermas, Apel, Dussel y toda la filosofía ética de la época moderna y contemporánea. Una tarea para nada sencilla y menos para alguien que no era muy dado a la filosofía moderna y mucho menos la contemporánea.

Para salir del bache opté por enfocar el resumen sobre un término que me parecía importante, la felicidad, y aunque el profesor me había dejado claro que el término en sí no era tratado firmemente por la filosofía de los últimos dos siglos puesto que la felicidad es una idea más romántica, yo cometí el imprudente acto de pasar por alto esa recomendación y escribir sobre la felicidad. Así pues empecé por definir qué es la felicidad y terminé hablando de por qué ya no se habla de la felicidad en la actualidad. Posteriormente subiré el texto completo para que puedan deleitarse con el mismo, pero mi objetivo en este momento no es ni hablar sobre él, ni resumirlo. Sólo retomar la opinión de Emmanuel Kant, nadie sabe realmente qué es lo que lo hace feliz (“Fundamentación para una metafísica de las costumbres”).

Desde mi punto de vista, las manos de aquél pensador estaban escribiendo una lección de vida aplicable para todos los hombres del mundo en todas las épocas. ¿Sabes realmente lo que te hará feliz? Concuerdo con la idea general, pero ¿es del todo verdadera? ¿Es la ignorancia de la verdadera felicidad un estado permanente en el ser humano? ¿Cómo se puede tener seguridad en que lo que una persona concibe como su felicidad realmente lo sea? ¿Es válido decir que se pueden imponer falsas felicidades a las personas? ¿Es la felicidad un medio de manipulación social? ¿Existe la felicidad? Y si existe ¿Se puede alcanzar y mantenerla permanentemente?

A este tipo de preguntas llego cuando planeo hacer una reflexión sobre el tema. Estoy seguro de que hay algo de verdad en la frase, de antemano yo doy por sentado que la Felicidad existe, pero tendría que hacer un análisis más minucioso para determinar qué características tiene la misma. Está relacionada con algo físico, con las necesidades, y por lo tanto le llega al hombre del exterior; o está relacionado con lo espiritual, con los valores y las creencias, y por lo tanto le viene desde el interior; o puede venir, alcanzarse, desde los dos medios mencionados anteriormente. Mucho que pensar, y toda una vida para sacar conclusiones, pero sin duda, este es el primer paso de la reflexión. ¿Tú qué opinas?

Gracias por venir, gracias por leer.

28 años de mi vida

Estaba tentado a escribir que como título “28 años son media vida” pero no quiero escucharme como alguien que desea morir a los 56. Hace buen rato que llevo planeando este espacio de publicación personal, un lugar donde yo pudiera publicar lo que escribo sin pasar por filtros de aceptación o reputación. Sí, qué mejor situación para los que gustan de la escritura si también pudieran recibir un ingreso a partir de lo que escriben. Y aunque por un lado mi idea es que yo obtenga un medio de sustento a futuro, también está otro lado que es el del gusto simple y llano, ese deseo de escribir sobre lo que sea.

Me imagino que es la ventaja un lugar como este, un blog, o como quieran llamarle. Siento plena libertad, un enorme espacio para llenarlo con todo lo que anda dando vueltas dentro de mi mente: cosas buenas, cosas raras, cosas formales, cosas informales, historias de ficción, no planeo publicar cosas malas (o debería decir escritos malos) tanto moralmente como cualitativamente, pero estoy seguro que aunque no es mi intención, habrá algunas ideas mías que no sean del agrado de algunos y por lo tanto podrán decir que tal o cual escrito es “malo”. Pero esto no me quita la paz realmente; tampoco significa que ande por ahí sin pensar en el bienestar de los demás y que no dude en pasarme a traer a cualquier persona con una opinión. Mi idea es que lo que escriba sea agradable a todos, pero no sé si sea posible, por cuestión de gustos y esas cosas.

Creo conveniente extender una disculpa previa a cualquier malentendido a futuro. También creo que en la vida nunca se deja de aprender contenido nuevo, quién sabe, tal vez a partir de una publicación mía que de verdad sea errónea pueda obtener una visión correcta a partir del comentario de algún lector. Eso sería genial, que yo aprenda y que también suscite el diálogo entre los lectores. Al final, mi plan no es que esto sea un simple diario emocional mío, prrrt, claro que no. Quiero producir, pero no quiero que lo que salga de mí sea todo acerca de mí, RAYOS NO, sería un blog muy aburrido. Así que, para que no se pierdan entre tanta cosas, he decido darle forma a esto por categorías. Así, podrán leer lo que gusten sobre lo que gusten a su gusto.

Por lo mientras, en lo que subo otros artículos, empiezo con éste, media reflexión, media presentación. Escogí este día porque es especial e importante para mí, hace 28 años nací para ver el mundo, aunque en cuanto a existencia se le puede agregar 9 meses al número anterior, el común es contar el número de años cumplidos. Lo gracioso es que terminó mi año número 28 e inicio el año 29, así que en realidad empiezo a vivir el año 29 de mi vida ¿alguien había notado eso anteriormente? Felicidades a mí por llegar a este número, 28, ignoro si han sido 28 años fructíferos o desperdiciados, pero 28 al fin y al cabo. Y felicidades a mí por la inauguración formal del blog, que espero se abra hoy mismo, el 8 de octubre.

Gracias por venir, gracias por leer.